23 abril 2015

Nueva York próximo destino de Puyol

En el guión de la entrega de los premios Laureus, los máximos galardones del deporte, celebrados este año en Shanghai, no estaba previsto el protagonismo de España. Aún así había finalistas de nuestro ámbito: Marc Márquez, Cristiano Ronaldo o James Rodríguez, el colombiano del Real Madrid. Y en las imágenes de la espléndida coreografía de la gala, seguida por cientos de millones de chinos (eso sí que es un share), aparecían a menudo Messi, Ancelotti y Rafa Nadal, pero ninguno de ellos estaba presente. 

La boutade de Eric Cantona, leyenda del fútbol galo, cuando dijo que el Mundial de Sudáfrica lo había ganado Cataluña y no España, provocó incendios en las redes sociales y atención absoluta sobre este personaje convertido en actor, famoso por su juego y por la patada que le dio a un hincha que le gritó: "Vuelve a Francia con tu puta madre, bastardo".

Cantona soltó en Shanghai lo de Sudáfrica justificando que había 10 jugadores catalanes en el césped y que su abuelo había sido albañil en Cataluña, que llevaba en el corazón. La presencia de Carles Puyol, nombrado nuevo embajador de Laureus en Shanghai, le convirtió en el otro gran protagonista del evento: "Me comprometo a ayudar a jóvenes sin recursos a hacer deporte y devolver a la sociedad todo lo que me ha dado", declaró Puyol, que desveló (a medias) sus posibles planes como entrenador (animado por Fabio Capello). 

El regreso podía ser en Nueva York, donde su pareja, Vanesa Lorenzo, trabaja a menudo y donde conserva su apartamento. La modelo, espectacular con vestido de Ermanno Scervino, convirtió a la pareja en los más fotografiados de la fiesta. En Madrid, los premios Valle Inclán de Teatro, consagraron a Concha Velasco como la mejor actriz del año por su soberbia interpretación de Hécuba. La firma Caramelo, superada su crisis económica y de identidad, regresó por todo lo alto al barrio de Salamanca con nueva imagen y Álvaro de Marichalar entre los invitados. 

Los Marichalar están molestos por esa carta que Álvaro hizo pública, exigiendo a la Infanta Cristina que renuncie a la sucesión al trono de España. "Nada tenemos que ver con semejante arrogancia", comentan dolidos .Y en los premios de la tertulia mujeres devotas de los toros, Las majas de Goya, Adolfo Suárez Illana, lloró de emoción recordando a su padre. Es la otra cara de la fiesta.

21 abril 2015

El Bilbao cae en picado

Al Laboral Kutxa le van las dificultades. Lo lógico, en cualquier equipo, es que el colectivo se resienta cuando faltan dos jugadores que ocupan una misma posición, en este caso los dos aleros: Davis Bertans y Fernando San Emeterio.

 Pero el Baskonia, ya liberado de la Euroliga –muy a su pesar– no sólo no echó de menos a sus treses ayer, sino que logró una victoria apabullante ante el CAI Zaragoza (73-45). Porque no hace falta anotar 100 puntos para lograr un triunfo descomunal. 

Es suficiente con anotar 73 si eres capaz de dejar a tu rival con apenas 45. El conjunto maño sumó ayer su tercera peor anotación de la historia, tras haberse quedado dos veces en 42 puntos. 

Entre Hansbrough, Causeur y Shengelia se ocuparon de llenar el vacío de los dos ausentes. También debutó Haukur Palsson, el alero que está a prueba como posible sustituto definitivo de Bertans. Fue un estreno discreto del finlandés, que ni siquiera anotó en ocho minutos en la cancha.

Desde que perdió en Miribilla, el Baskonia acumula seis victorias en siete partidos, una racha que le ha colocado sexto –igualado con el Valencia, quinto– y a sólo una victoria ya del cuarto, el Dominion Bilbao Basket. Los de Sito Alonso sienten por primera vez que peligra su condición de cabeza de serie, a falta de cinco jornadas para que termine la liga regular. 

Sólo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos, frente al Gipuzkoa Basket. La última derrota, este sábado, fue especialmente dolorosa, ya que se produjo en casa y ante un rival a priori asequible el Iberostar Tenerife (83-101). Un mazazo muy duro para los bilbainos del que están obligados a rehacerse cuanto antes, ya que debe enfrentarse a Real Madrid, Barcelona, Joventut, Valencia y Unicaja en este rush final.

También pinta tenebroso el horizonte del Gipuzkoa Basket, que ayer sufrió su quinta derrota consecutiva (74-86) en casa frente a Montakit Fuenlabrada, tras una prórroga. Está ahora mismo a una derrota del descenso, que marca Manresa.

17 abril 2015

Ahora los novios hablan de Messi y de Ronaldo

Semana de Pascua, de niños ociosos dando la lata todo el día; de monas y panquemados; de noches de gintonics, de maridos desfaenados que acaban dando más lata que los niños, de recuerdos de la infancia y de algún que otro novio de la juventud. 

La vida avanza y todo cambia, bueno casi todo, porque ahí está Sálvame de Luxe; hacía tiempo que no lo veía y la otra tarde, mientras planeaba mi semana de desidia, lo sintonicé. ¡Jo pe, qué mayores están Lydia Lozano y Karmele Marchante!, pero hablan exactamente de lo mismo ahora que hace quince años, sólo cambian los nombres, antes eran Rociíto y Maricielo Pájares; ahora Gloria Camila Ortega y Chabelita la de Isabel Pantoja. Es lo mismo que las conversaciones de fútbol de nuestros maridos, de novios hablaban de Koeman y Stoichkov; ahora de Messi y Ronaldo, pero los comentarios son los mismos ahora que entonces.

Lo peor del reencuentro con Lydia y Karmele fue que recordé cuando, siendo yo niña, aparecía un famoso en la tele y mi madre decía aquello: "¡qué mayor se ha hecho este chico, con lo mono que era!". Y yo pensaba, pues lo mismo que tú. Moraleja para hundirme las vacaciones: si Lydia está mayor, ¿qué me habrá pasado a mí? La respuesta queda en el aire, mi estado de ánimo en el subsuelo, los panquemados en la despensa cual tentación luciferina y la ropa de verano encerrada en el armario con miedo a salir.

Lo bueno de las depresiones prevacacionales que duran menos que unos zapatos de Prada al setenta por cien en un escaparate de la calle Colón. Pronto te das cuenta de que estás haciendo el tonto (si fuese política habría dicho la tonta) sentada ahí, maldiciendo tu suerte. Así es que te levantas, le hurtas a la mona de tu hijo la cabeza del lagarto, te preparas un gintonic y te enganchas al whatsapp a ver con quién quedas a cenar.

Esta semana Valencia estará a medio gas. Habrá poca o ninguna vida social, porque la gente ha puesto pies en polvorosa y se ha largado a donde ha podido. Pero la ciudad no muere y tiene su punto snob, con aroma de intelectual cultureta, quedarse cuando todo el mundo se va. Siempre puedes decir que tu ciudad nunca deja de sorprenderte y que siempre la miras con ojos de turista.

Por ejemplo, que tus amigas están en Javea o en el Pirineo cenando y merendando día sí día también, tú te vas a ver la exposición de los Premios Cañada Blanch, en la Nau, y luego les envías fotos por whatsapp del ganador, y les cuentas que se llama Xisco Mensua y que su obra mezcla imágenes de autores como Blas de Otero, Goytisolo, Boris Pasternak, Jean Marie Straub, Danièle Huillet, Jean Tinguely, Niki de Saint-Phalle, Pier Paolo Pasolini, Wolf Vostell, Nam June Paik, Benjamin Patterson, Andy Warhol, Gilles Deleuze, Félix Guattari…con fotogramas de El Angel Exterminador de Luis Buñuel. Ellas, medio piripis, se partirán de risa, pero tú te sentirás menos paria y creerás que tu vida tiene más sentido después de haber visto la exposición.

Y luego les envías otra foto de la pintura que presentó a concurso Quique Marzal, que es un encanto de artista que pinta personajes que recuerdan mucho a los de Tim Burton, de esos que dan un poco de pena porque parecen incomprendidos, desvalidos y rodeados de un mundo hostil.

Y para terminar de ponerles los dientes largos, les cuentas que también has pasado por el Ateneo Mercantil para ver la exposición de costura del Gremio de Sastres y Modistas y que es un pasada porque hay vestidos de fiesta de Juan Andrés Mompó, Theo Garrido, Luis Rocamora, Badenes Vera, Cristina Mañes, Fran Tochena y L’Agulla d’Or. Y hasta les puedes dar la primicia de que el Premio Aguja Brillante de este año se lo llevará Enrique Lodares y que aunque no se anunciará hasta la semana que viene tú ya lo sabes porque estás muy al día de lo que pasa en la ciudad, no como otras que la abandonan en cuanto pueden.

10 abril 2015

Ganar nunca está de más

De vencer y convencer, el Barcelona ha pasado a ganar y desganar. Donde antes triunfaba y disfrutaba, en bastantes ocasiones sufre auténticos horrores. Pesadillas en mitad de algunos sueños, victorias con una mano en el corazón y la otra secando el sudor. El estilo, razón de ser de los azulgrana, ha degenerado cosa bárbara. De acuerdo, el balón continúa siendo el cáliz del estilo, pero hay veces en las que en su interior contiene agua, que no vino. Bien lo sabe Luis Enrique, quien ayer volvió a ver cómo sus fieles acariciaron el esférico con una posesión del 57%. Aunque con poquísima autoridad.

Salvado por el segundo y milagroso gol de Jérémy Mathieu, abrazado a una mimada estrategia que controla con suma delicadeza Juan Carlos Unzué como evidencian los 13 tantos conseguidos de ese modo, el entrenador desdramatizó la falta de juego y aplaudió el resultado: "Ganar no es malo nunca, aunque gane el Barça así. Nunca es malo ganar".

Parece evidente que se conforma con la victoria en el zurrón, sobre todo a nueve jornadas para que suene el timbre que ponga fin a la Liga. Un triunfo a secas, pues, es tan valioso como si se hubiera realizado arte en el verde aunque arenoso césped de Balaídos. "Llegamos a un punto en el que está claro que se nos va a juzgar por los resultados. Este tipo de partidos te pueden reforzar, tras un nivel futbolístico alto y ante un rival que genera ocasiones de esta manera. Es una victoria que refuerza al equipo y para lo que queda", analizó el preparador asturiano.

Cierto es que hace daño en las retinas ver a artesanos como Andrés Iniesta dibujar más balones en alto que trazos sobre el lienzo del terreno de juego. O que una delantera conformada por Leo Messi, Luis Suárez y Neymar quede eclipsada por dos intervenciones meritorias de Claudio Bravo o una nueva exhibición del zaguero Gerard Piqué. No en balde, salvado por un gol de Mathieu, el Barcelona abrió los ojos y despertó.

"Enfrente había unos jugadores vestidos de celeste que volaban. Éste es un deporte con dos equipos, y aunque nos gusta tener la posesión, no siempre se puede producir", argumentó Luis Enrique, quien opinó que su escuadra "generó más, pero costó muchísimo ante el Celta, uno de los equipos que mejor presiona".

Admitió el técnico azulgrana la evidencia: "No es que sufriéramos demasiadas ocasiones, pero no generamos muchas y la calidad individual de los futbolistas en estos casos es determinante", tras un gol "de nuevo en jugada de estrategia" que evitó un desastre ante el equipo que desfloró a los barcelonistas en la primera vuelta de la Liga.

"Todos los partidos hay que trabajárselos, porque todos tendrán su dificultad", insistió Luis Enrique, mientras Mathieu lamentaba la desastrosa primera parte que realizó su equipo. "La peor de este año", llegó a declarar el salvador azulgrana.

Al menos, queda la victoria. "Nunca es malo ganar", subraya el entrenador, sabedor de que con tres puntos en el estómago, aunque sea con un mendrugo, se pasa el apetito. Ahora, a por otro bocado. Ante el Almería no podrá contar con Sergio Busquets, pues vio la quinta amarilla. "Buscaba la salida del balón, he tardado un poco y es normal", que le amonestaran. Su técnico, eso sí, defiende: "Nunca les decimos a los jugadores que fuercen las tarjeta".

30 marzo 2015

La Federación Española de Fútbol pasa del Athletic

La final se jugará donde quería el FC Barcelona. El conjunto culé, pese a las reticencias mostradas en las últimas semanas por su presidente, Josep María Bartomeu, acudió a la reunión con el Athletic y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con el Camp Nou, su propio estadio, como propuesta alternativa a la del Santiago Bernabéu. Tras muchas horas de reunión y la votación de la Junta Directiva de la RFEF, el campo elegido para el encuentro del 30 de mayo es el Camp Nou. 

Un nuevo revés institucional al Athletic, que observó cómo las preferencias de su rival fueron las refrendadas por la RFEF.

No es algo nuevo, desde luego. En 2009, Mestalla fue elegida antes de que se conocieran los dos finalistas, por lo que no fue necesario el ridículo vivido ahora y en 2012. Precisamente ese año, la segunda entrega de la trilogía de finales entre los reyes de Copas, el proceso de decisión fue muy similar al de ahora. Athletic y Barcelona realizaron una solicitud conjunta para que la sede fuera el Santiago Bernabéu. Ante la negativa de Florentino Pérez a ceder el campo del Real Madrid, cada club hizo una segunda propuesta, que incluía además el día en que se tenía que jugar. 

El Athletic quiso disputar la final el 20 de mayo en el Estadio de La Cartuja, en Sevilla. El Barça, por su parte, planteó la opción del Estadio Vicente Calderón el 25 de mayo. Como no hubo acuerdo entre los dos clubes, fue la RFEF quien tomó una decisión: Tanto el escenario como la fecha fueron los que el Barcelona propuso.

"La situación se ha dado así. El Barça quería el Bernabéu y nosotros también", apuntó Josu Urrutia tras la interminable reunión y posterior Junta Directiva de la RFEF. El presidente del Athletic se fue de Madrid resignado y convencido de haber hecho todo lo posible para defender los intereses del conjunto rojiblanco, aunque el esfuerzo fuera finalmente en balde. Pese a que en los últimos dias se daba por hecho que el Benito Villamarín sería la opción predilecta del Athletic, la delegación rojiblanca optó por San Mamés y sólo en segunda instancia por el campo del Betis. La postura del Barça fue similar, ya que pidió el Camp Nou y posteriormente Mestalla. Se llegó a rumorear, incluso, que el Atlético había ofrecido el Vicente Calderón, con un obligado cambio de fecha al 26 de mayo.

Urrutia, una vez decidida la sede, optó por buscar dos aspectos positivos en que la final se dispute finalmente en el Camp Nou. Por un lado, que "la historia del Athletic está repleta de situaciones como ésta", en referencia al reto de matar a un gigante en su propio terreno. "En 1958 ya ganamos la final al Real Madrid en el Bernabéu [la de los once aldeanos]", recordó el presidente de la entidad bilbaina.

El otro punto positivo de que la final se dispute en el Camp Nou es el extraordinario aforo del coliseo blaugrana, cercano a las 100.000 localidades. El Athletic recibirá cerca de 40.000 entradas, por lo que asistirán seguramente todos los socios que lo deseen. En 2012, 34.955 socios solicitaron una entrada para la final del Calderón. "Vamos a llevar prácticamente a todo San Mamés al Camp Nou", resumió Urrutia.

El Athletic y el Barcelona no han disputado hasta la fecha ninguna final entre ellos en el Camp Nou. El conjunto azulgrana sólo ofició de local en una ocasión (1963), cuando venció 3-1 al Real Zaragoza. El Athletic, por su parte, nunca ha jugado una final en el actual estadio del Barça, aunque sí tiene precedentes en la capital catalana. De hecho, los rojiblancos han disputado seis finales de Copa en Barcelona... y ganó las seis: 1916 en Muntaner, 1923 en Les Corts, y 1930, 1933, 1944 y 1945 en Montjuïc.

23 marzo 2015

La egolatría de Ronaldo es su estímulo

Aunque subjetivo a causa de su pasado azulgrana, tiene razón Stoitchkov cuando afirma que a Messi se le compara con Pelé y Maradona, mientras que a Cristiano se le compara con Messi

En ese cotejo múltiple, Messi resulta con frecuencia vencedor.

Para alguien como Ronaldo, en quien la máxima profesionalidad y la extrema egolatría se alimentan mutuamente hasta confundirse, eso es un estímulo. Si Messi y él no fuesen contemporáneos, podrían haber gozado de soberanías independientes. 

Pero lo son, y de la rivalidad derivada de la coincidencia cronológica sale triunfador Messi. El propio Cristiano se rindió a su atormentado  subconsciente cuando, tras la obtención de su último Balón de Oro, declaró que su meta era superar a Messi. Una confesión no solicitada de jerarquías admitidas.

Cristiano tiene prisa porque Messi es más joven. Acabará la temporada con 27 años (cumplirá 28 el 24 de junio, 18 días después de la final de la Champions, la jueguen quienes la jueguen). Cristiano contará ese día de la final 30 años y cuatro meses. Messi ha logrado más reconocimientos en menos tiempo y, dada su edad, se halla en disposición teórica de alcanzar aún más.

Por otra parte, sigue creciendo. Mantiene una altísima producción goleadora y maneja los partidos desde posiciones cada vez más atrasadas e influyentes. Es, probablemente, más futbolista que nunca. Cristiano, en el mejor de los casos, permanece igual así mismo, que no es poco. Cuando Messi pierda explosividad, será capaz de seguir impartiendo lecciones como organizador de infinitos recursos técnicos e incomparable dominio de la escena al servicio de la colectividad. Cristiano, cuyo juego se basa fundamentalmente en la potencia física a mayor beneficio de una individualidad poderosa, lo tendrá más difícil.

Ya veremos. Entretanto, y parafraseando a Churchill y su definición de la URSS como "un misterio encerrado en un enigma", disfrutemos hoy del partido de dos gigantes encerrados en dos colosos.

"En el mejor de los casos, permanece igual a sí mismo, que no es poco"

21 marzo 2015

Williams un velocista nato

Lo dijo él mismo, en un foro sobre cine, fútbol e inmigración: "Me siento vasco, pero tengo alma africana". Iñaki Williams, el fenómeno de la cantera de Lezama, que soñaba desde niño con vestir la camiseta del Athletic, tiene unos genes que le hacen especial. No es ya el color de su piel. "De algo me tiene que servir ser negro", comenta en el vestuario, entre risas, cuando sus compañeros, que le llaman Willy, le dicen que se está convirtiendo en el más mediático de la plantilla, como desvela Nika Cuenca en As.

Es algo que le viene de la tierra de sus ancestros. Recuerden: su padre Félix, y su madre, María, se conocieron en un campo de refugiados cerca de Accra, la capital de Ghana. Huían de la Guerra Civil de su país, Liberia. Tuvieron la oportunidad de llegar a España; primero a Barakaldo, donde nació Iñaki; después, tras un año en Bizkaia, la necesidad les llevó a Navarra para trabajar como temporeros y pastores. Luego, el padre se desplazó hasta Gran Bretaña, buscando trabajo en Londres, mientras la madre de Iñaki y de Nicholas, natural de Pamplona, trataba de mantener a la familia limpiando oficinas. Una vida dura.

Pero en pocas semanas, el grupo familiar se volverá a reunir. A Iñaki le falta un partido para que su cláusula de rescisión pase a ser de 20 millones de euros y su contrato se convierta en el de un jugador profesional. Dicen en el vestuario que es un chico humilde, con ganas de aprender, y tranquilo, muy lejos de la imagen de Balotelli que le dieron sólo por lucir una cresta similar, que ya no peina. Tiene novia en Bilbao, que estudia Enfermería, y unas cualidades que empiezan de dejar boquiabiertos a los técnicos.

Aparte de sus características técnicas, hacía tiempo que no pasaba por el Athletic un jugador tal velozque, como demostró en Balaídos, frente al Celta, es capaz de dejar atrás a todos los defensas en una carrera. Como en el minuto 2 de la segunda parte, cuando recibió un balón a la altura del centro del campo y se pegó una carrera de 32,84 metros, en diagonal, en la que tardó –con control del balón incluido–, 4,3 segundos, a una velocidad de casi 27 kilómetros por hora.

Lo más llamativo, sin embargo, es su zancada y la rapidez con la que mueve las piernas. En ese tiempo, desde que se giró tras lanzar una pared y llegó de nuevo a tocar la pelota, dio 18 zancadas, es decir, a razón de 4,1 por segundo.

El velocista Asafa Powell corría con una cadencia de 4,4 zancadas por minuto cuando consiguió su marca de 9,74 en los cien metros lisos; la cadencia de Usain Bolt suele ser de 4,27 zancadas por segundo. Mientras, en el fútbol, uno de los futbolistas que más rápido se mueven en distancias cortas es Leo Messi, que por su pequeño tamaño tiene que dar 4,5 zancadas por segundo para arrancar.

Cada zancada de Iñaki Williams, sin embargo, es de 1,82 metros, mucha mayor distancia de la que recorre Messi en cada paso que da. Su forma de correr es muy diferente. También, aunque sean dos jugadores muy veloces, se aleja de la de Cristiano Ronaldo, que como Messi, utiliza pasos mucho más cortos que los de Williams, parecidos a los de los velocistas.

En la carrera que se pegó frente al Celta, nada más comenzar la segunda mitad, y que acabó en un magnífico centro que Aduriz lanzó fuera, extrapolando los tiempos en relación a una prueba de cien metros, hubiera terminado con 13 segundos, lo que no está mal teniendo en cuenta que Iñaki tuvo que girarse, echar a correr y tratar de controlar el balón.