25 noviembre 2011

Multilínea de Yoigo, un nuevo servicio de internet

Si ya tienes tu codigo oferta Yoigo pero aún así quieres completar la oferta de datos, Yoigo lanzará para Diciembre (ya sabéis que cuando llegan estas fechas, las compañías de telefonía se matan por ofrecer las mejores promociones), pues decía, que va a sacar el servicio internet multilínea, que consite en permitir a un cliente compartir su tarifa de internet que tenga contrata con todas sus líneas de contrato en Yoigo, (y a partir de ahí, vete maquinando que utilidad le puedes dar a este servicio).

Se crea un depósito de datos común que contendría todo el tráfico de datos previamente contratado por el cliente en una o en todas sus líneas (internet o voz para llevar) y de esa manera poder compartirlo entre tus otras líenas de contrato y todo tan sólo por 3 euros al mes. Por ejemplo, si el cliente tuviera tres líneas de contrato (que es el número máximo de líneas permitido por Yoigo y en una de esas líneas tuviera contratado internet para llevar, podrá compartir los 3 Gg de tráfico con sus otras dos líneas, a sólo 3 eurillos.

La Michelin de 2012 de España y Portugal dictó anoche sentencia y, como ocurre cada año, alegría y decepción (incluso hubo alguno que, indignado por la tacañería, ni se quedó a la fiesta) se dieron la mano entre sus páginas.

El reparto de estrellas y honores resultó rácano en términos generales respecto a otros años y descubrió el notable ascenso de Madrid frente al resto de ciudades españolas. Especialmente en su liza con Barcelona, que ayer ejercía de anfitriona en la gala de la guía roja.Salvo contadas excepciones, el panorama gastronómico que pinta de España la biblia culinaria Michelin para el año que viene es tan poco alentador como la economía del país. El clima pesimista que inunda todo parece haber hecho mella en los severos jueces.

Así, la guía congela la excelencia al dejar sin premio a los restaurantes dos estrellas que aspiraban a tres, saca de lo alto del podio a Can Fabes tras la pérdida de Santi Santamaria y, pese a que incrementa el apartado de dos estrellas que estrenan esa distinción, el número de restaurantes que ganan una estrella es prácticamente el mismo que el de los que la pierden. Es decir, un feo panorama que acaba con la ola de optimismo que últimamente, año tras año y de la mano del magisterio de gente como Ferran Adrià, había catapultado a lo más alto a la gastronomía hispana.

El Club Allard, de Diego Guerrero, y Diverxo, de David Muñoz, pasan de una a dos estrellas Michelin, lo que supone un espaldarazo crucial de sus inspectores a la gastronomía que se hace en Madrid. La capital ya contaba y seguirá contando con otros dos estrellas como Ramon Freixa Madrid, Sergi Arola Gastro, Santceloni y La Terraza del Casino. Barcelona, en cambio, se queda bastante por detrás en cuanto a dos estrellas. En ese escalafón, la próxima edición de la guía recupera al Àbac, ahora bajo la batuta de Jordi Cruz, que el año pasado perdió su segunda estrella al marchar Xavier Pellicer de su cocina. Hasta la fecha, la capital catalana tan sólo tenía como único dos estrellas el Lasarte, asesorado por Martín Berasategui.

Cruz fue el único de los chefs escogidos por la Michelin para elaborar la cena de anoche en el hotel Palace que tuvo premio. Tanto el Caelis de Romain Fornell como el Dos Cielos de los hermanos Sergio y Javier Torres, que participaron con ocho platos de los 20 del extenso menú, se quedaron finalmente como estaban, con una estrella. La que cada uno ganó justamente el año pasado.

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